domingo, 20 de septiembre de 2009

Reloj de arroz

Aquí se puede ver a Gabi, una vieja coordinadora isleña, en acción. Su estilo de indagación por los confines del Infinito era único. En este caso conversa con dos niñas acerca del paso del tiempo, en el dispositivo "Reloj de arroz". Similar al reloj de arena, alrededor de él reflexionamos acerca del tiempo que ya pasó, que se fue, que se escurrió entre los dedos. Ese instante que no vuelve pero que seguramente se instaló en nuestros corazones y en nuestra memoria. Cada granito sumado es un recuerdo que lleva el nombre de la persona y el de la comida preferida (aporte de Lucas en una mañana de escuelas). Se podría pensar entonces que este reloj corre en sentido inverso, que va para atrás, que es la representación artesanal de uno de los mayores anhelos en la historia de la humanidad: la máquina del tiempo.

Persistencia de la memoria


Se trata de un cuadro del artista español Salvador Dalí pintado al óleo en 1931. La obra también es conocida como "Los relojes blandos". Vaya si hay material para trabajar en este dispositivo, ¿con qué imágenes podemos relacionar la metáfora de un reloj blando? ¿un tiempo lento, tal vez? ¿zonas de aburrimiento, de pesadez? ¿o algo extremadamente relajado? El cuadro, al igual que la fotografía del rostro de Dalí en la parte inferior, nos permite abordar estas nociones acerca del transcurrir interno, de la propia vivencia de nuestro tiempo y de la mirada que tenemos del mismo.

Sala del tiempo

Aquí es donde siempre nos preguntamos ¿dónde está el tiempo en estas fotos? Todas las fotos hablan del tiempo, son un instante capturado por la cámara que queda para siempre. Son un índice, una huella de que algo pasó. En estas fotos podemos encontrar muchas formas de entenderlo: tiempo circular o recto, tiempo lento, tiempo vertiginoso, tiempo que pasó y dejó sus marcas, el instante único de un salto. Generalmente, a partir de los 10 años es cuando los niños se involucran en el debate y por supuesto los adultos. Un intercambio de preguntas y reflexiones sin agotarse, como el infinito mismo...

Sala de las estrellas

Este lugar es la joyita del espacio. Momento mágico y misterioso donde la oscuridad y el silencio se transforman en un relato cargado de signos. Estrellas, música y relato transforman esos minutos en una huella única, en una máquina de fabricar preguntas...

"Estamos hechos del material de las estrellas, transitemos juntos por este camino. La luz de las estrellas tarda miles de años en llegar a la tierra, nos da la idea de transcurso del tiempo. Esta noche asomate a otro cielo, las estrellas de ese cielo que veas ya no estarán allí, sólo vemos el pasado la historia del universo.
En el principio no había nada, era una nada profunda, el espacio no existía y el tiempo no pasaba. El gran reloj cósmico comenzó a funcionar hace unos 13 mil millones de años cuando explotó el Big Bang.
Entonces, la materia, la radiación y las fuerzas comenzaron a expandirse, aparecieron los colores y el universo recién nacido abrió su juego a toda velocidad".